The invisible exibition: una experiencia muy recomendable

Hola a todos!!

Este viernes fuimos a la Exhibición Invisible (Láthatatlan Kiállítás), una exposición interactiva en la que vives situaciones cotidianas en la piel de un ciego, en total oscuridad. Lo pasamos super bien, nuestras expectativas sobrepasadas, así que me gustaría compartirlo con vosotros para que no dejéis pasar la ocasión de ir.

Esta vez no habrá fotos, la oscuridad no lo permitía 🙂

invisible

Al comenzar la actividad tuvimos un pequeña presentación, donde los miembros del grupo decían sus nombres y nacionalidades ya que escogimos la visita en inglés y suele haber bastante variedad. En nuestro grupo éramos cuatro, nosotros dos españoles y otra pareja brasileña. Rápido congeniamos, lo que hizo la visita más divertida al hacer bromas y comentarios constantemente. A modo de introducción y un poco para romper el hielo escribimos nuestros nombres en braile y leímos (más bien desciframos) una corta frase que la guía nos escribió.

Una vez dentro de encuentras en total oscuridad pero no da nada de miedo. La guía es invidente así que entiende perfectamente como te sientes y te ayuda y orienta mucho. Te explica en todo momento donde estás tú y donde están las referencias, ya que la mayor parte del tiempo vas siguiendo una pared para no desorientarte. Además durante la visita te hace preguntas como “como creeis que un ciego reconoce la ropa para vestirse?”, “como creeis que hacemos para cruzar la calle?”  lo que lo hace mucho más interactivo e interesante y te ayuda a entender mejor como viven su día a día.

La primera situación por la que pasamos es un apartamento. En fila recorremos la pared tocando y reconociendo los objetos: el fregadero, el microondas, una mesa… pero ayudándonos solo del tacto, olfato y oído. Poco a poco tus sentidos se agudizan y al cabo de un rato se hace mucho más sencillo.

Del apartamento salimos a la calle, vamos a una frutería, cruzamos la calle y llegamos a una zona verde. Después visitamos una cabaña de un cazador y un parque con estatuas que debemos identificar. Y como punto culmen nos tomamos algo en el pub!En cada una de las situaciones intentamos reconocer los objetos, tomar referencias y pensar como creemos que lo haría un ciego. No os voy a contar todos los detalles para no estropearos la esxperiencia, mucho mejor en persona. 🙂

Con ese recorrido de hora y media aproximada se acaba el tour, pero nosotros habíamos cogido también la cena invisible (solo disponible los viernes). Si de la primera parte salimos contentos, de la segunda salimos encantados!

Entramos por grupos al restaurante, un camarero nos acompaña a nuestra mesa y el chef nos explica el menú (en húngaro y en inglés). Se trata de un menú especial creado por el chef Bíró Botond Boldizsár en que toda la cena gira en torno a una esencia. El chef tiene un gran conocimiento en esencias y perfumes y realiza este tipo de cenas en su restaurante Apartment Restaurant Plan B .

En nuestro caso la esencia principal fue el romero. Primero nos dieron una muestra del perfume para que la usáramos como referencia a lo largo de la cena, ya que la íbamos a encontrar en los distintos platos.

De primero tomamos una focaccia con aceitunas y un toque de romero, venía cortado en pequeños bocaditos así que lo pudimos comer con la mano (como nadie te ve no hace falta guardar las normas de etiqueta, jeje).

De segundo tocó pato con puré de guisantes y su correspondiente toque a la esencia central de la cena, el romero. El plato estaba riquísimo y he de decir que fue el mayor reto a la hora de comer. No sabes donde están las cosas en el plato, resulta muy díficil cortar la carne a ciegas, e intentar preparar un bocado con un trocito de pato y un poco de puré… misión imposible! Durante la cena intercambiamos opiniones y nos dimos cuenta de lo díficil que tiene que ser para un invidente ir a un restaurante y comer más o menos normal, porque en nuestro caso aunque no lo hiciéramos bien nadie nos veía pero en el suyo todo el mundo los ve. Olé por ellos!

Y para acabar nos sirvieron pannacota con fresa y… romero! En los primeros platos puede sonar más o menos normal que lleven algo de romero, pero para nuestra sorpresa el que más nos convenció fue el postre, increíble como encajaba el sabor del romero con la fresa y la pannacota, delicioso!

El próximo post será sobre el restaurante, después de la maravillosa cena pronto lo probaremos, esta vez pudiento ver además de saborear los platos.

Espero que os haya gustado! Hasta pronto!

 

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